1/2/2012

EL TETRAGRAMATON

Tal vez parecerá extraño hablar de este tema, ya que la cultura evangélica ha conocido desde siempre un nombre para Dios, el cual en el A. Testamento, es Jehová, pero por si Ud., no se ha dado cuenta, existen algunas versiones contemporáneas de la Biblia (Ej.:"Biblia de Jerusalén" Católica, "La Biblia Latinoamericana, "Nueva Versión Internacional" NVI, King James) que ponen la palabra "Señor" en lugar de las correspondientes cuatro consonantes del texto hebreo conocido como el Tetragramatón: YHWH.-

TETRAGRÁMATON: «Cuatro letras hebreas», con las cuales se designa el nombre inefable y Sagrado de “La Deidad Eterna” en el Antiguo Testamento: YHWH. Cuatro consonantes que son, “YHWH”; ’ehyeh’ ‘asher’ ‘häwâ’ asher, <yo soy el que es> o <yo soy el que estaré> (con vosotros). YO SOY.

De una forma breve el Dr. Sergie Raymond De La Ferrié, de origen francés y fundador de la Gran Fraternidad Universal, explica que en “las cuatro letras” que fueron puestas en la parte superior de la cruz y que forman la palabra I.N.R.I., se encuentran las iniciales del nombre de cada uno de los elementos de los que está compuesto el Universo: Tierra, Agua, Aire y Fuego.
“Todo lo que hay en la tierra, en el agua, en el fuego y en el aire, el Universo completo con sus sistemas planetarios, están incluidos en el Tetragramatón”, que en la versión de un idioma antiguo, probablemente derivado de los arios” quedó plasmado en la cruz como I.N.R.I.”

Sabemos que el Escritor de los primeros cinco Libros de la Biblia, conocidos como el Pentateuco o La Torah, fue Moisés y a pesar de que él menciona por primera vez el Nombre del Señor en Génesis 2:4; no es sino hasta Éxodo 3:14, que el Eterno le revela personalmente su Nombre. Según este texto único en el A.T. que da explicación del nombre divino, YHWH se deriva del verbo häwâ (forma antigua de häyâ), ser, estar, existir, venir. Algunos eruditos en el lenguaje hebreo le dan la siguiente traducción: EL QUE ERA, EL QUE ES Y EL QUE HA DE ESTAR.
Tres conjugaciones de pasado, presente y futuro del mismo Verbo Ser. Otra traducción es: EL QUE ERA, EL QUE ES Y EL QUE HA DE VENIR. Esto sin temor a dudas es una clara referencia al Señor Jesús en Apoca. 1:8.
Ese nombre que se dejó de pronunciar entre los hebreos a partir de las primeras personas que fueron condenadas a morir por haber jurado el nombre sagrado en vano o falsamente. Por ese temor de correr la misma suerte y además, de que, por carecer de vocales, se hacía difícil su pronunciación, se fue sustituyendo por la palabra Adonaí [Señor] y Elohim, .[dioses, baales].-

Ya en plena era cristiana, los eruditos judíos, conocidos como “masoretas”, injertaron dentro del Nombre Sagrado las vocales de “Adonaí” sin violentar su integridad. Esto se hizo para evitar la pérdida de la pronunciación correcta y del sentido o significado correcto del Nombre Sagrado; pero el uso de injertar incorrectamente las vocales de Adonaí [Señor], dentro del Tetragramatón, trajo como consecuencia el nombre incorrecto que hoy conocemos como Jehová.-
Los Masoretas, de «Massorah: tradición», eran un grupo de rabinos judíos de Tiberias y de Babilonia, que hacían un trabajo parecido al de “los escribas” conservando de forma oral las escrituras, y son ellos los verdaderos responsables de habérnoslas transmitido en la forma que las conocemos ahora.

El texto hebreo tradicional (masorético) fijó su vocalización, (la incrustación de las letras vocales), puntuación y pronunciación no antes del siglo IX de nuestra época. En forma escrita indicó la costumbre citada colocando las vocales de Adonay en el Tetragramatón: Y (a) H (o) W (a) (i) H. Los primeros traductores, ignorantes de esta práctica incrustaron el nombre de <Jehová> sin colocar todas las vocales de Adonaí en el mismo orden.
El nombre de Jehová aparece por primera vez en 1530, cuando el inglés William Tyndale tradujo los primeros cinco Libros, añadiéndoles, incorrectamente, las vocales de las que carece el Idioma Hebreo, alterando el Tetragramatón por la palabra Ieohouah. De allí nace el nombre generalizado de Jehová.
Este es el nombre que sustituye el nombre del Eterno en el Antiguo pacto de nuestras Biblias; el cual ha generado una serie de fuertes protestas y controversias de parte de los judíos.- Y de cierta manera, tienen razón porque la forma Jehová o Jehovah es incorrecta, ya que se deriva de una forma errónea, procedente de una confusión.
Las traducciones de la Vulgata sustituyeron el Tetragramatón por el nombre de Yahweh, pero ni este nombre ni el de Jehová, es el nombre Sagrado del Eterno; pues no aparecen en los Escritos hebreos, ni en la Septuaginta, que son las traducciones más antiguas.

La sustitución del Tetragramatón por el Título de Señor, aparece por primera vez en las traducciones de la Versión: King James en 1611; sustituyendo de esa manera el Tetragramatón, por las palabras Adonay, (Señor en hebreo), Kurios, (Señor en griego) y Kyrios, (Señor en latín).
Produciéndose una confusión que favorece al politeísmo, o más bien al triteísmo. Por ejemplo, en la Versión de la Biblia de Los Testigos de Jehová, en el Nuevo Testamento injertaron la palabra Jehová junto a la palabra “Señor”, insinuando o dando a entender que Jehová y Jesús son dos seres completamente diferentes.
Pero por muchos esfuerzos e intentos que han hecho para menguar la divinidad del Señor Jesús, no lo han podido hacer; porque la sustitución del Tetragramatón por la palabra Adonaí, Señor en el hebreo del Antiguo Testamento y Kurios, (griego), en el N. Testamento, nos hace entender aún más claro que el Señor del A.T. es el mismo del Nuevo Pacto.-

¡SHALOM BERAJOT!

Tomado del Libro:
LA TRINIDAD: ¿Mitologia o realidad?
Autor: Juan F. Roa.

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