23 dic. 2011

PEDID Y SE OS DARA….

Estaba leyendo el Salmo 23, y de pronto recordé una anécdota que hace mucho tiempo un hermano me la había contado. Resulta que dos “hermanitos” campesinos se dirigían de un pueblo a otro caminando, pero en el camino sintieron hambre y pasando por una pequeña finca miraron varios árboles cargados de mangos, muchos de ellos ya estaban maduros.

Unos de los hermanos invitó al otro a brincar el cerco de la propiedad, para cortar y comer algunos de aquellos mangos y así fue.- Mientras comenzaban a bajar los mangos de uno de los árboles, uno de los “hermanitos’ comenzó a recitar el Salmo 23, repitiendo constantemente el verso uno que dice: -Jehová es mi Pastor; nada me faltará.-

Así estaban las cosas, cuando de pronto el dueño de la propiedad, con una escopeta en la mano, que no era cristiano, pero conocía la Biblia les dijo: -Y en lugares de delicados pastos LOS HARA DESCANSAR…. Si no ponen esos mangos en el suelo y se largan de aquí, por donde vinieron.-

Hubiera sido mejor hablar primero con el dueño para comprárselos, o si no tenían dinero, pedírselos, antes de robarlos.- El Señor nos dijo claramente en Mateo 7:7-11: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?

Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.

¡SHALOM!

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