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7 nov 2011

MUCHOS ESPERAN HASTA EL ULTMO DIA PARA BUSCAR LA SALVACION”


 Todos los que hemos viajado por avión a Tegucigalpa, sabemos que la pista de aterrizaje de dicho Aeropuerto fue construida por encima de los cerros, de modo que si el avión no logra despegar en ese tramo de pista limitado, se despedazará rodando por las pendientes de las faldas de los cerros. [Tal como lo vemos en la foto].

Los pasajeros ya habían abordado el avión en el Aeropuerto de Tegucigalpa y solamente esperaban el despegue del avión que los conduciría a la ciudad de Miami. Resulta que el vuelo de ese día estaba atrasado por más de una hora y no había señales de despegue. Entonces uno de los pasajeros ya enojado le preguntó a una de las aeromozas que por que el avión estaba tan retrasado.

La aeromoza le contestó: -Es que…. Señor, el Piloto y el Co-piloto, todavía no llegan y no sé que habrá pasado con ellos. No había terminado de decir esto cuando por la puerta principal de entrada al avión se apareció el Co-piloto con su respectivo uniforme, con anteojos oscuros, un bastón blanco y un perro sirviéndole de lazarillo.

La aeromoza muy contenta le dijo al hombre que preguntaba y a los que también estaban oyendo la conversación: -¡Mire, el Co-piloto del avión acaba de llegar. Tanto el hombre que preguntaba como los que escuchaban miraron hacia la puerta principal del avión y efectivamente vieron al Co-piloto que llegaba, pero asustados exclamaron: -Pero… ¡Es ciego!

La aeromoza les dijo: -Si, pero jamás ha tenido ningún accidente porque es muy experimentado y….. ¡Miren que suerte, acaba de llegar el Piloto!...

Nuevamente todos voltearon hacia la puerta principal y miraron que el Piloto llegaba en idéntica forma al Co-piloto: Con su respectivo uniforme, con anteojos oscuros, un bastón blanco y un perro sirviéndole de lazarillo.

Inmediatamente todos le dijeron a la aeromoza…. – ¡Oh, también es ciego! La aeromoza les volvió a dar una explicación diciéndoles: - Si, pero es el Piloto más experimentado con el que cuenta la Compañía, pues es el que tiene más horas de vuelo y es el que bla, bla, bla,….

En seguida, tanto el Piloto como el Co-piloto se metieron a la cabina de controles del avión, mientras todas las miradas de los pasajeros estaban dirigidas tanto a la cabina de controles, como a la pista, a través de las ventanas.-

El avión se comenzó a mover para colocarse en posición de despegue, mientras las aeromozas daban las instrucciones necesarias acerca del uso de la máscara de oxigeno, el chaleco salvavidas, .... en fin las instrucciones a seguir en caso de una emergencia; pero nadie estaba prestando atención a dichas instrucciones; todos estaban pendiente de los dos ciegos y de la pista.-

Cuando el avión llegó al inicio de la pista, comenzó a correr para alcanzar la velocidad adecuada que le permitiría despegar, nadie, en ese momento, se había puesto el cinturón de seguridad, todos los pasajeros estaban de pie, viendo a través de las ventanas del avión, la pista de despegue. Cuando los pasajeros vieron que la pista ya se terminaba y que el avión aun no despegaba, TODOS lanzaron un grito espantoso: ¡AAHHHAHHAAHH!

En ese preciso instante el Piloto movió la palanca de despegue y el avión comenzó a alzar vuelo, fue cuando el Piloto le dijo al Co-piloto: -¡Manolo, el día que la gente NO GRITE, NOS MATAMOS TODOS!

De la misma manera que los ciegos se dejaban guiar por el grito de angustia de la gente, para despegar el avión, muchas personas espiritualmente CIEGAS, están esperando hasta el momento final de sus vidas para arrepentirse y buscar el perdón de sus pecados o en el día de La Gran Tribulación querer hacerlo para poder escapar de ella, pero la palanca de despegue del avión ya habrá sido accionada y la Iglesia de Cristo ya habrá levantado vuelo y surcado los cielos para reunirse con Cristo en las nubes. ¡TODAVIA ESTAS A TIEMPO, ¿Qué ESPERAS?

¡La Paz de Cristo!
 
By Juan F, Roa

¿ESTA DIOS SATISFECHO CON NUESTRO TRABAJO?



Un hombre estaba hablando desde una cabina telefónica, con una señora, mientras otra persona escuchaba su conversación que era de esta manera:

-!Aló! ¿Hablo con la señora Medina? La otra persona que escuchaba la conversación, por deducción supuso que la respuesta habia sido SI.-

El hombre que estaba haciendo la llamada dijo: -Señora Medina, ¿necesita usted un chofer, que sea puntual, esté bien presentable, que sea responsable y cuidadoso al manejar y que además lave el coche, le dé el mantenimiento adecuado y que esté disponible el tiempo que sea necesario para que usted esté siempre contenta con él?

La respuesta. Al otro lado de la línea fue: ¡No señor, en este momento no necesito chofer, pues ya tengo uno.

El hombre del teléfono volvió a preguntar: -Pero…. ¿Está usted segura que está contenta con el chofer que tiene?

La señora respondió: -¡Contentísima! Creo que si algún día deja de ser mi chofer, jamás podré encontrar a alguien como él.-

Finalmente el hombre de la llamada telefónica dijo: -¡Está bien señora Medina, muchas gracias por su tiempo.-

La otra persona que estaba escuchando la conversación, inmediatamente le dijo: -No te quiso dar el trabajo ¿Verdad?.

A lo que el hombre del teléfono le respondió: -No, yo no estaba tratando de conseguir trabajo, porque ya lo tengo. Solamente quería saber si mi patrona estaba contenta con mi trabajo, pues ¡YO SOY SU CHOFER!

Nosotros también debiéramos de hacer lo mismo, preguntándole al Señor Jesús si está contento con nuestro trabajo. El rey David tiene una de las expresiones mas conmovedoras cuando dice, en el Salmo 139:23-24: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.

¡La Paz de Cristo!
 
By Juan F. Roa
 

PUEDE QUE NO LLEGUE A SU DESTINO


 El pasajero de un avión le preguntó al Capitán: -¿Cuantas horas tomará el vuelo de Miami a Managua?

El Capitán le contestó: -Aproximadamente dos horas con veinte minutos, pero es posible de que el avión nunca llegue a su destino.

El pasajero sorprendido por lo que acababa de oír le dijo: -¿Cómo? ¿Qué insinúa o me quiere decir con eso? ¿Hay algún problema mecánico con el avión? ¿No está en condiciones óptimas para viajar? Entonces, ¿Por qué tanta irresponsabilidad, queriendo volar en un avión que no está en buenas condiciones?

El Capitán del avión le dijo: -¡Cálmese! No es para que se asuste o se alarme.

El pasajero ripostó: -¿Cómo me voy a calmar con las palabras que usted me acaba de decir?

El Capitán entonces le dijo: -Déjeme explicarle, resulta de que yo soy cristiano, el co-piloto también lo es y toda la tripulación en este avión también es cristiana y estamos esperando EL ARREBATAMIENTO, así que, si en el transcurso del vuelo se produce EL ARREBATAMIENTO, este avión se quedará a la deriva, sin nadie que lo pueda controlar y por ende, es probable de que nunca llegue a su destino.-

El pasajero, al oír las palabras del Capitán dijo: ¡Pufff... ¿era eso?, que susto me ha dado, yo creí que era otra cosa, pero no hay problema, ya estoy tranquilo y ¿sabe por qué? Porque yo también soy cristiano y estoy esperando, igual que ustedes EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA.

¡La Paz de Cristo!
 
By Juan F. Roa

LOS DOS AMIGOS


 Esta es la historia de dos amigos que se conocían  desde que estaban en la escuela primaria. Se habían separado para estudiar carreras distintas y al final, uno terminó siendo abogado y el otro pastor de una congregación.

La amistad entre ellos volvió a florecer y comenzaron a compartir momentos gratos, principalmente los fines de semana, en compañía de sus esposas e hijos.-

En una ocasión el pastor junto con su familia fue invitado, por su amigo el abogado, a pasar un fin de semana en una residencia que tenía en el campo, Durante el día salían a bañarse en el río y aprovechaban para divertirse pescando; y por las noches solían escuchar música, ver la tele y conversar-

Durante la última noche de aquel fin de semana, el abogado le dijo al pastor: -He estado deseando hacerte una pregunta: ¿Crees realmente en lo que dice ese Libro que siempre llevas contigo, La Biblia? ¿Crees realmente que existe el infierno, al cual van los que no creen en Jesús? ¿Crees en lo que predicas?

El Pastor le respondió: -!Seguro que creo! ¿Por qué me lo preguntas?

El abogado inmediatamente le respondió: -Pues a mí me parece que NO lo crees y todo lo haces como una profesión, algo que tú escogiste como “una manera de vivir” y asegurar el futuro de tu familia. ¿Sabes por qué lo digo? Porque esa es la impresión y el concepto que me he formado de ti; hemos pasado mucho tiempo juntos y nunca me has dicho ni media palabra acerca de lo que tú dices que crees.

-Si de veras creyeras en lo que dice la Biblia y lo tocante al infierno, y siendo yo tu mejor amigo, pienso que no desearías que al morir vaya a ese horrible lugar, o ¿sí?.-

El pastor al quedar avergonzado ante su amigo, no tuvo otra excusa que pedirle perdón por no haberle hablado NUNCA de Cristo como su Salvador.-

Así como este pastor hay muchos, que andan más interesados en los deleites del mundo y las cosas materiales, que por las almas que día a día se pierden.

Jesucristo dice: “…el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, …ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas”. Juan 10:11-12-13.-

!La Paz de Cristo!
 
By Juan F. Roa

EL PESO DEL PECADO


 Un día un campesino que era cristiano, creyente, llevaba una carga sobre sus espaldas, cuando un incrédulo le preguntó:

-¿Cómo sabe usted que es SALVO?

El Campesino por un momento lo ignoró y siguió caminando con la carga a cuestas. Un minuto después dejó caer al suelo la carga que llevaba y entonces le contestó al incrédulo preguntándole:

-¿Cómo cree usted que me he dado cuenta que ya no llevo la carga sobre mis espaldas, si aun no he visto hacia atrás?

-Eso es muy fácil saberlo –dijo el incrédulo- Lógicamente, si no siente el peso de la carga que llevaba sobre sus espaldas, es porque ya no la lleva encima. –terminó de decir el incrédulo-

-¡Exactamente! –contestó el campesino-. Por esa misma razón es que tengo la seguridad de que SOY SALVO, pues ya no siento sobre mí, LA CARGA DEL PECADO.- Porque Jesucristo ha tomado mi carga y me ha hecho DESCANSAR.-

¡La Paz de Cristo!
 By Juan F. Roa
 

2 nov 2011

UN SECRETO DIFICIL DE OCULTAR


 Durante la Fiebre de Oro en el Oeste de los Estados Unidos, muchas personas arriesgaron sus vidas, exponiéndolas a privaciones, calamidades, peligros de ser asaltados, devorados por animales salvajes, picados por serpientes y animales venenosos etc., pero ese era el riesgo que tenían que correr y el precio que pagar a cambio de obtener el precioso metal dorado.-

Todo comenzó con dos personas que salieron de una ciudad del estado de Montana, en busca de ese preciado metal, soñando con enriquecerse pronto, pero en el camino fueron interceptados por unos pieles rojas que les robaron sus caballos, los amenazaron de muerte si persistían en continuar su camino y no regresaban al lugar de donde habían venido.

De regreso, pasaron por un arroyo y queriéndose dar un baño y proveerse de agua potable, vieron que había unas piedras amarillentas que al romperlas y examinarlas, para su sorpresa, se dieron cuenta que… ¡Era Oro! Inmediatamente se olvidaron de las penurias que habían pasado y permanecieron allí por dos días, acumulando varias piedras que contenían ORO; y después fueron al pueblo más cercano para proveerse de alimentos y herramientas necesarias, y regresar para enseguida explotar el Gran Hallazgo.-

Ellos se habían comprometido a no divulgarle a nadie, bajo ninguna circunstancia, el secreto de su rico descubrimiento, pero sin notarlo, tras ellos venían a hurtadillas, más de trescientos hombres siguiéndoles los pasos. En cuanto llegaron al arroyo toda la gente que les seguía, también comenzó a sacar las riquezas que el rio contenía.

Los dos amigos se preguntaban ¿Quién ha divulgado el secreto? Era evidente que ninguno de ellos lo había hecho. La felicidad que había en sus rostros, los alimentos y las herramientas especificas para la explotación del oro, que habían comprado, los delataron ante la gente que los pudo observar cuando fueron al pueblo más cercano. No había necesidad de que le revelaran a alguien su secreto. La gente dedujo que algo grande se traían estos dos hombres entre manos.

Parecido a la historia de estos dos hombres, es la de los verdaderos creyentes, los que hemos creído en el Nombre del Hijo de Dios. ¿Cómo podemos mantener en secreto el descubrimiento de este Gran Tesoro llamado SALVACION, si nuestra manera de vivir, nuestra manera de ver las cosas, nuestra manera de pensar, nuestra manera de hablar y de actuar, nuestra manera de creer, es diferente a las de los demás?

Jesucristo dijo que “nosotros somos la luz del mundo”; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. Mateo 5:14-16.-

Los apóstoles, que se suponía eran hombres sin estudios y sin aparente conocimiento o educación universitaria, no podían ocultar el secreto que los impulsaba a predicar la Palabra de Dios, el haber estado compartiendo con el REGALO MAS GRANDE que el mundo ha recibido de parte de El Padre Eterno: Su Hijo Jesucristo. [Juan 3:16]. “Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús”. Hechos 4:13.-

La Biblia dice que hemos sido sellados por el Espíritu de Dios, [Efesios 1:13], Y el que verdaderamente tiene el Espíritu de Dios no puede ocultarlo. Pablo dijo: “No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego”. [Romanos 1:16].- Y el Señor Jesucristo dice: “Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles. Lucas 9:26.- ¡NO HAY EXCUSAS!

¡La Paz de Cristo!
 
By Juan F. Roa

25 oct 2011

UN MILAGRO QUE NUNCA OLVIDARE



 En cierta ocasión, en un dia de Octubre de 1980, recién llegado a este país , iba conduciendo mi auto por la Calle Broadway de Los Ángeles, California, cuando al cruzar una calle, el semáforo se puso en amarillo y súbitamente cambió a rojo. Yo titubeé un poco y un policía ni corto ni perezoso, me dio una multa de 46.00 dólares.

Era un policía americano, que no hablaba español, así que no tuve chance de preguntar ni defenderme porque yo no hablaba inglés.- Estaba sin trabajo y el poco dinero que tenia, lo estaba ocupando para comer.

El policía se fue dejándome la multa y yo me quedé un buen rato estacionado a la orilla de la calle. Me sentía muy triste y las lágrimas brotaron de mis ojos, sobre todo, porque, prácticamente estaba solo, pues mi familia todavía estaba en mi país. El único consuelo que tuve fue invocar el Nombre del Señor y orando le pedí que me ayudara, porque realmente creí que el policía había sido injusto conmigo.

Había bajado mi cabeza y con lágrimas en mis ojos [que estaban cerrados] le oraba al Señor pidiéndole que por lo menos me diera ánimo para seguir adelante; pues lo único que se me ocurría en ese momento, era regresarme a mi país y estar al lado de mi familia, pero las cosas tampoco estaban muy buenas por allá.-

De repente abrí mis ojos y miré un papelito verde que el viento se lo llevaba por la calle, me bajé corriendo del auto y cuando lo recogí vi otro billete que el viento se lo llevaba y otro… y otro… y otro…. Yo corría detrás de ellos para recogerlos, sin poder contarlos. Finalmente cuando ya no miré ningún billete más, miré a todos lados buscando a la persona que a lo mejor se le habían caído, pero no miré a nadie, entonces empecé a contarlos y para mi sorpresa, eran exactamente los 46.00 dólares de la multa.-

Jamás en mi vida olvidaré ese tremendo milagro que para mí fue GRANDE en ese momento, dado la situación que estaba pasando. Gracias Señor Jesús, porque tu siempre tienes cuidado de tus hijos.-

!La Paz de Cristo!
 
By Juan F. Roa

¿ERA UNA RATA O ERA UN RATON?


 Carlos y Alberto eran dos grandes amigos que siempre compartían sus mejores momentos. Lo habían sido desde que prácticamente eran unos niños....

Juntos fueron a la escuela y también a la universidad; su amistad fue tan grande y sincera que compartían casi todo, sus penas y alegrías, sus éxitos y sus fracasos,, en fin, dos amigos por excelencia.-

Un día mientras salían de la universidad, Carlos le dijo a su amigo: Oye Alberto, ¿puedes ver la "rata" que está saliendo por el desagüe del alcantarillado?

Su amigo le contestó: -Si, Carlos, pero no es una rata, es un ratón. Carlos le ripostó: Fíjate bien que la rata está bien grande y su cola también. Alberto le contestó, -No hombre, así son los ratones, lo que pasa es que ese ratón está muy gordo.

Carlos le volvió a decir: -Que ignorancia la tuya, no sabes distinguir entre una rata y un ratón. Alberto le contestó: -Tú eres el terco e ignorante que no sabes distinguir entre una cosa y otra y siempre has querido tener la razón en todo..... acuérdate cuando... bla, bla, bla, bla.. etc.

Total, la discusión terminó a golpes y en el momento más inesperado la amistad había terminado.

Pasaron cerca de dos años que, cuando ocasionalmente se encontraban, no se saludaban ni se hablaban, hasta que un día Carlos tomó la iniciativa y dijo: -Allá está mi buen amigo, iré a saludarle y le pediré perdón por lo que pasó.

Fue donde Alberto y efectivamente, también, éste estaba ancioso por saludar y reconciliarse con su amigo. Bueno, se abrazaron y aprovecharon para ir juntos a comer; después de contarse todo lo que habían vivido cada uno de ellos durante esos dos años que estuvieron enemistados.

Carlos le dijo a su amigo: -Que tonto que fuimos, enojarnos por una rata, a lo que Alberto le contestó si hombre, pero es que no era una rata, era un ratón.

Carlos le volvió a decir, No hombre, era una rata.. y Alberto le respondió, parece que todavía no has aprendido a distinguir una rata de un ratón... te digo que era un ratón... No, no era un ratón, era una rata…... te digo que era un ratón, bla, bla, bla, bla…… Total, se volvieron a liar a golpes y esta vez, la amistad terminó para siempre.

Acaso, ¿no les parece familiar esta historia si la comparamos con nosotros los cristianos? La mayoría estamos fajándonos por términos y conceptos, muchas veces errados y sin fundamentos bíblicos y cada quien piensa que el que está errado es el que está al otro lado de nosotros.

Mientras tanto el mundo se pierde y se decepciona del cristianismo, pues lo hemos convertido en UNA RELIGION MAS.-

El Apóstol Pablo nos dice en 1 Corintios 1:10: “Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito”.

!LA PAZ DE CRISTO!
 
By Juan F. Roa

POR FOMENTAR LA IDOLATRIA, QUEDO COMO LADRON


 Una vez un hombre estaba postrado ante la imagen de San Lázaro pidiéndole con urgencia 100 dólares.- El tipo llevaba ya más de dos horas haciendo la misma petición y !NADA!, no aparecían los 100 dólares.

El cura párroco, preocupado ante tal situación decía: -Tengo que resolverle el problema a este hombre, o de lo contrario perderá la fe en ese santo y se correrá la bola de que San Lázaro es un fraude y que no sirve para nada,

-En cambio, si le consigo los 100 dólares, irá pregonando por todas partes lo milagroso que la imagen es y más personas creerán en él y vendrán con sus limosnas y sus peticiones.

Comenzó entonces el cura a vaciar todas las alcancías de los demás "santos" y solamente pudo completar 50 dólares.- Corrió al lugar más cercano y cambió el montón de monedas por un billete de 50 dólares. Los puso en un sobre y lo selló.

Cuando regresó a la iglesia el tipo aun seguía con su petición, entonces el cura le dijo: -Hijo mío, alguien me dió este sobre y me dijo que te lo entregara.-

El tipo, desconfiado agarró el sobre, le dió la espalda al cura y lo abrió, ....y para su sorpresa encontró un billete de cincuenta dólares.

El padre sonriendo esperaba la respuesta agradecida del tipo que al final dijo: San Lázaro, la próxima vez que me envíes dinero no me lo mandes con este cura ladrón, porque se robó los otros cincuenta dólares.

Por fomentar la idolatría el pobre cura quedó como ladrón.- Mejor es pedirle directamente al Dios Vivo.-

"Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". Filipenses 4:19

!La Paz de Cristo!
 
 
By Juan F. Roa

7 sept 2011

LA CEGUERA ESPIRITUAL DE ALGUNOS


 Todos los días suceden milagros, pero para algunos pasan desapercibidos y no logran ver las maravillas del Creador del Universo, nuestro Señor Jesucristo. Una de las maravillas más grande que podemos ver a diario, es nuestra propia vida que solo la valoramos cuando estamos a punto de perderla, sin embargo, como creyentes que somos, queremos ver milagros que la ciencia llama “fenómenos”, para poder creer.

La anécdota de hoy comienza con tres personas que iban caminando por una vereda de un bosque; estos eran: Un Anciano Siervo de Dios, con fama de hacer milagros, un hombre rico y poderoso y, un poco atrás de ellos y escuchando la conversación, iba un joven estudiante alumno del Siervo de Dios.

Fue entonces cuando el poderoso dirigiéndose al Siervo de Dios dijo: — Me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa y que inclusive puedes hacer milagros.

El Siervo de Dios le respondió: —Soy una persona vieja y cansada. ¿Cómo crees que yo podría hacer milagros?

El hombre rico y poderoso volvió a decir: —Me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos, esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso.

Contesto el anciano: --¿Te referías a eso? Tú lo has dicho, esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso, no un viejo como yo. Esos milagros los hace Dios, yo solo pido se conceda un favor para el enfermo, o para el ciego, y todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo.

Entonces dijo el hombre rico: —Yo quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que haces. Muéstrame un milagro para poder creer en tu Dios.

Ante la insistencia de aquél hombre poderoso, el Sabio aceptó mostrarle tres milagros. Y así, con la mirada serena y sin hacer ningún movimiento le preguntó: —¿Esta mañana volvió a salir el sol?

El hombre rico le respondió: --Sí, claro que sí. --El anciano muy paciente le respondió: -Pues ahí tienes un milagro, el milagro de la luz, pero el rico le dijo: — No, yo quiero ver un verdadero milagro, oculta el sol, saca agua de una piedra, mira, hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas.

Dijo el anciano: —¿Quieres un verdadero milagro? No es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días? Dijo el rico: —¡Sí! Fue varón y es mi primogénito.
El anciano le quiso mostrar otro milagro diciéndole: —Ahí tienes el segundo milagro, el milagro de la vida.

El hombre rico casi fuera de sí, insistió diciendo: —Tú no me entiendes, quiero ver un verdadero milagro. Volvió el Siervo de Dios a mostrarle otra de las maravillas que hace dios diciéndolo: —¿Acaso no estamos en época de cosecha? No hay trigo y sorgo donde hace unos meses solo había tierra? Trigo que te alimentará a ti y a los tuyos y a muchas otras personas.

El rico simplemente le dijo: --Sí, igual que todos los años. Nuevamente el Anciano le dijo: --Pues ahí tienes el tercer milagro. A estas altura de la conversación, el hombre rico en forma iracunda le dijo al Siervo de dios: —Creo que no me he explicado. Lo que yo quiero…

Sus palabras fueron cortadas por el anciano, quien convencido de la obstinación de aquel hombre y seguro de no poder hacerle comprender la maravilla que existe en todo aquello que le había mostrado señaló: —Te has explicado bien, ya hice todo lo que podía hacer por ti. Si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte, he hecho todo lo que podía hacer.

Dicho esto, el poderoso terrateniente se retiró muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba. El Anciano Siervo de Dios, y su alumno se quedaron parados en la vereda.

Cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como para ver lo que hacían el maestro y sus discípulo, el Siervo de Dios se dirigió a la orilla de la vereda, tomó al conejo, sopló sobre él y sus heridas quedaron curadas; el joven estaba algo desconcertado y le dijo: —Maestro te he visto hacer milagros como este casi todos los días, ¿Por qué te negaste a mostrarle uno al caballero? ¿Por qué lo haces ahora que no puede verlo?

El maestro le respondió a su discípulo: —Lo que él buscaba no era un milagro, sino un espectáculo. Le mostré tres milagros y no pudo verlos. Para ser rey primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno, no puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día.

El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días sin que se los hayas pedido. ¡Es lo ricos que podemos llegar a ser!

!La Paz de Cristo!
 

LO QUE SE SIEMBRA ES LO QUE SE SIEGA


 Pasando por las afueras de un pequeño pueblo, un forastero cargando en su camión sus pertenencias y a su familia le preguntó a un anciano que se mecía en una silla, en el portal de su casa: Señor, ¿podría usted decirme como es la gente de este pueblo?

El anciano sin inmutarse por la pregunta del forastero, le contestó con otra pregunta: ¿Y cómo eran las personas del pueblo de donde usted viene? El forastero le respondió: ¡No quisiera siquiera acordarme de ellas! Esas personas eran litigiosas, buscapleitos, chismosas, chifleteras, arrogantes, egoístas, pendencieras, mentirosas, calumniadoras, envidiosas, metiches, contradictorias, tercas, ignorantes, mañosas, mal intencionadas, majaderas,…. ummm ….y para que le sigo. Por eso nos fuimos de ese pueblo porque ya no las aguantábamos.

El anciano, sin ningún asombro ni comentarios, simplemente le dijo: ¡IGUAL ES AQUI! Ante la respuesta del anciano, el forastero ni siquiera le dio las gracias e inmediatamente arrancó hacia otro lugar.

Pocos días después, pasó por el mismo lugar otro forastero cargando en su camión sus pertenencias y a su familia y encontró al mismo anciano de nuestra historia meciéndose en su silla, en el portal de su casa. El forastero al ver al anciano le preguntó: Señor, ¿podría usted decirme como es la gente de este pueblo?

Nuevamente el anciano sin extrañarse por la pregunta del forastero, respondió preguntándole: ¿Y cómo eran las personas del pueblo de donde usted viene? El forastero exclamó lamentándose y diciendo: ¡Ay amigo, usted no sabe lo que me ha dolido dejar a gente tan linda, tan servicial, amigable, cariñosa, tan amorosa, leal, compasiva, siempre pendiente de uno, de las necesidades de todos, alegres, etc., nos ha dolido tanto haberlas dejado, pero el doctor me recomendó un pueblo como este, cercano a las montañas y debido a mi salud hemos tenido que dejar a nuestro pueblo tan querido. El anciano sin darle mucha importancia al asunto le dijo al forastero: ¡IGUAL ES AQUI!

¿Qué aprendemos de todo esto? Aprendemos que….”TODO lo que el hombre siembra eso es lo que siega”. Gálatas 6:7; Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará VIDA ETERNA. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. Gálatas 6:8-10.

¡LA PAZ DE CRISTO!
 

LA FE SIN OBRAS ES MUERTA:



Esta anécdota sucedió en un día soleado y bonito, de ... esos que el Señor hace para que podamos ver mejor sus maravillas, cuando un padre con su hijo decidieron aprovecharlo para ir de pesca.

Llegaron al lugar acomodaron las cosas que llevaban, prepararon las cañas de pescar y lanzaron los anzuelos al río. Mientras estaban a la espera de que “picaran” los peces, al padre se le ocurrió decirle al hijo: Dejemos bien aseguradas las cañas aquí, y vamos y hagamos una fogata, para cuando “piquen” podamos cocinarlos y comerlos, ¿no te parece buena la idea?

El muchacho asintió y pusieron manos a la obra. Mientras el padre preparaba la fogata con piedras del río, el muchacho recogía las ramas secas. En eso estaban cuando de pronto el muchacho dijo: ¡Papá, creo que ya picaron! El papá un poco incrédulo fue a revisar las cañas y efectivamente había un pez en cada una de ellas.

El papá, esta vez asombrado le preguntó a su hijo: Y tú, ¿Cómo sabias que ya habían picado? El muchacho le contestó: Es que estaba ORANDO para que picaran y así fue.

Dejaron nuevamente preparadas las cañas en el río y fueron hasta la fogata y comenzaron a preparar los peces que ya tenían para cocinarlos. En eso estaban cuando el muchacho volvió a decir: ¡Papá, creo que han vuelto a picar! El papá con una interrogante en su cabeza fue a revisar las cañas y efectivamente, otra vez había peces en las cañas. Volvió el papá a preguntarle al muchacho: Y tú, ¿Cómo lo sabías? El muchacho le dio la misma respuesta: ESTABA ORANDO.

Por tercera vez dejaron aseguradas las cañas de pescar y fueron nuevamente a la fogata,y mientras cocinaban los dos peces anteriores, comenzaron a comer y el tiempo fue transcurriendo hasta que el papá del muchacho dijo, esta vez con seguridad: ¡Hijo, creo que ya picaron nuevamente! Pero el muchacho le dijo: ¡No papá, no han picado y no van a picar!

Entonces el papá muy a prisa fue y revisó las cañas y efectivamente NO HABIA peces en ellas. Asombrado le preguntó al hijo: Y tú, ¿Cómo sabías que no había peces en las cañas? El muchacho le respondió: ¡ES QUE ESTA VEZ NO ORE! El padre le reclamó diciendo: ¿Y por qué no ORASTE? El muchacho le contestó: !PORQUE SE TE OLVIDO PONERLE CARNADA A LOS ANZUELOS!.

Santiago 2:17 dice que la FE sin obras es muerta. Los anzuelos para la pesca representan a la Fe, pero si no tienen “la carnada” [obras de Fe], está muerta, no hay pesca. ¡VAMOS ORANDO Y COLABORANDO!

¡LA PAZ DE CRISTO!
 

COSAS QUE SUCEDEN POR LA VOLUNTAD DE DIOS.



En un lugar bastante interno, en las ... montañas de cierto país, vivía en una pequeña parcela de tierra un padre que había enviudado, al cual le había quedado un único hijo que para entonces tenía 16 años. Eran tiempos difíciles, pues el país se debatía en una sangrienta guerra.

Lo único que el padre tenía, además de su hijo y la parcela de tierra, eran dos vacas, un toro y una yegua a la que cuidaban mucho, pues para ese tiempo un caballo costaba una fortuna y era tan valioso como la vida misma de una persona.

Un día el muchacho al tratar de encerrar a la yegua, se le olvidó trancar la puerta del corral y a consecuencia de eso, la yegua se escapó y se internó en las montañas.

Los vecinos al enterarse del suceso llegaron y le dijeron al padre del muchacho: ¡Que mala suerte la que tienes, imagínate, éste, tu muchacho, por estar pensando en no sé que, se le olvidó trancar la puerta del corral y se te escapó tu única yegua! A lo que el padre del muchacho les respondió: ¡Bueno, si esa es la VOLUNTAD DE DIOS ¿Qué puedo Hacer?

Los vecinos entre si murmuraron: Este tipo sigue con su mismo cuento de la <voluntad de Dios>; lo mismo dijo cuando se le murió su esposa y miren no se ha vuelto a casar.-

El caso es que pasaron dos semanas y un día de pronto regresó la yegua y con ella venían 20 caballos más, de los salvajes o silvestres que vivían en las montañas.

Los vecinos se enteraron de esto e inmediatamente llegaron y le dijeron al padre del muchacho: ¡Que buena suerte la que tienes, imagínate, a éste tu muchacho, se le olvidó trancar la puerta del corral y se te escapó tu única yegua, y ahora regresa con 20 caballos más! ¡Esa si que es suerte!

El padre del muchacho les respondió de la misma manera: ¡Bueno, esa es la VOLUNTAD DE DIOS ¿Qué más les puedo decir? Los vecinos nuevamente murmuraron entre sí diciendo: Este tipo está loco, sigue con la misma retórica de la <voluntad de Dios>.

Un día mientras el muchacho estaba tratando de domar a uno de aquellos caballos salvajes, el animal lo tumbó y al caer al piso se le rompió una de sus piernas.

Nuevamente los vecinos se enteraron de esto, inmediatamente llegaron y le dijeron al padre del muchacho: ¡Que mala suerte tienes, imagínate, a éste tu muchacho, se le olvidó trancar la puerta del corral y se te escapó tu única yegua, después regresó con 20 caballos más; y ahora tratando de domar a ese animal salvaje lo tumba y le quiebra la pierna…. ¡Eso sí que es MALA SUERTE!

Nuevamente el padre del muchacho les respondió de la misma manera: ¡Bueno, esa es la VOLUNTAD DE DIOS ¿Qué puedo hacer contra la voluntad de Él? Esta vez los vecinos se pusieron iracundos y le dijeron al padre del muchacho: ¡Tu sí que estás loco, con eso de la “Voluntad” de Dios! ¿Tú crees que Dios va a querer que a tu hijo se le rompa la pierna? ¡Estás loco! Repitieron.

Bueno, dos semanas más tarde pasaron los soldados del ejército nacional por el mismo lugar en donde vivían los personajes de nuestra historia. Recuerden que al principio dije que el país estaba en guerra. El caso es que reclutaron a todos los jóvenes que estaban aptos para el servicio militar y por ende, para la guerra.

En 30 millas a la redonda no quedó ni un solo joven, pues a todos ellos se los había llevado el ejército, MENOS A UNO, al muchacho que el caballo salvaje le había roto la pierna, el cual estaba postrado en cama cuando llegaron los soldados; además, el Comandante de aquellas tropas, le compró al padre del muchacho 14 caballos, por los cuales pagó una verdadera fortuna.

Esta vez los vecinos llegaron cabizbajos, la mayoría llorando y lamentándose porque se habían quedado sin sus hijos; y le dijeron al padre del muchacho: ¡Que buena suerte tienes, no se llevaron a tu hijo!

El padre del muchacho les volvió a decir: Oigan bien, no se trata de buena o mala suerte, se trata de la forma en que opera LA VOLUNTAD DE DIOS.

Ellos dijeron, explícanos cómo es eso de la VOLUNTAD DE DIOS. El padre del muchacho en forma elocuente les dijo: La Voluntad de Dios operó o actuó de la siguiente manera:

1- Dios quiso que a mi hijo se le olvidara trancar la puerta del corral y se escapara la única yegua…

2-Después Dios nos regresa la yegua con 20 caballos más….

3-Después Dios permite que a mi hijo se le rompa una de sus piernas tratando de domar a uno de esos animales salvajes…

4-y ahora viene el ejército y se lleva a todos los muchachos aptos para la guerra, pero Dios preserva la Vida de mi hijo…,

5- Dios hizo que el Comandante del ejército me comprara 14 caballos, cuando pudo habérselos llevado sin pagarme un solo centavo; y por cierto ¡es una fortuna!

¡Así que mis amigos ESA ES LA VOLUNTAD DE DIOS! La Biblia dice: Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. Salmo 37:5.

¡LA PAZ DE CRISTO!
 

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN



 Una vez llegó a un pueblo un forastero y lo primero que ... quería después de bañarse, era que alguien le cortara el pelo. Este forastero en asunto de su pelo, era bien exigente.

En el pueblo habían solamente DOS BARBEROS, peluqueros o cortadores de pelo, así que visitó al primero y encontró el local muy humilde, una silla vieja, espejos descoloridos, el peluquero estaba aseado, pero sus vestidos lucían deteriorados y remendados y se notaba la pobreza de aquel hombre. El forastero se fijó que aquel pobre barbero o peluquero, tenía desastrosamente mal cortado su cabello.

Fue entonces donde el otro barbero y encontró el local bien lujoso, presentable, con buenas sillas, pulcros espejos, el peluquero estaba impecablemente vestido de blanco, todo lucia en inmaculadas condiciones, pero lo que le llamó más la atención, era que el peluquero tenía un corte de pelo perfecto, tal como a él le agradaba.

Regresó entonces a la peluquería del barbero pobre y le pidió que le cortara el pelo. ¿Saben ustedes por qué no se cortó el pelo en la barbería lujosa? Porque sacó la conclusión que habiendo solamente dos barberos en el pueblo era lógico que el uno le cortaba el pelo al otro y viceversa. El barbero pobre le cortaba el pelo impecablemente al otro, en cambio el barbero lujoso no sabía cortar bien el pelo y en eso se fijó el forastero.

Moraleja: Las apariencias engañan, El Señor YHWH le dijo a Samuel:” No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 1 Samuel 16:7.

Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.


¡La Paz de Cristo!
 

24 ago 2011

EL FERRETERO DEL PUEBLO

Luis era un muchacho temeroso de Dios, podríamos decir que su caminar era conforme al Corazón de nuestro Señor. El había estado trabajando en la Alcaldía de su pequeño pueblo, desde que tenía catorce años; comenzando como "mandadero" o sea el que hacía los mandados. En los momentos que no salía a la calle siempre estaba reparando los muebles de la Alcaldía, las puertas y todo lo que se dañaba allí. Sin quererlo se había convertido en un magnífico carpintero, a tal grado que sus superiores lo utilizaban para reparar los muebles de sus propias casas. A pesar de que Luis no sabía leer y escribir, era un testimonio viviente de lo que es ser VERDADERAMENTE CRISTIANO, una persona altruista, dadivosa, que se dolía con los sufrimientos de sus semejantes y sobre todo, TEMEROSO DE DIOS. Así pasaron 20 años de su existencia haciendo lo mismo en su trabajo dentro de la Alcaldía, pero una vez durante las elecciones, fue elegido un nuevo Alcalde católico recalcitrante, que y sabiendo que Luis no sabía leer ni escribir, se aprovechó de esto para correrlo. Asi que mandó a llamar a Luis y le dijo: -De ahora en adelante, usted va a ser el Portero de la Alcaldía y tendrá que apuntar en un cuaderno, el nombre y apellido de todas las personas que entran a esta Alcaldía. Esto le cayó como un balde de agua fría al pobre Luis, que muy triste y adolorido le dijo: ¡Señor Alcalde….., yo no sé leer…. ni escribir! El Alcalde lo miró fijamente a los ojos y con voz firme le dijo: -Lo siento mucho mi amigo, pero en ese puesto necesitamos a alguien que sepa leer y escribir, por tal motivo, vamos a prescindir de sus servicios- Pase a la oficina del Contador, para que le liquide sus salario y todas sus prestaciones a las que tiene derecho por los más de 20 años de servicio en esta Alcaldía. Ni modo, -dijo nuestro personaje- fue a la oficina del contador y recibió todas sus prestaciones, que por cierto eran muy buenas. Y así se fue para su casa pensando lo que iba hacer con su vida. Todavía estaba joven y con energías para trabajar, el problema era que él vivía en un pueblo tan pequeñito que las oportunidades de trabajo eran muy escasas, y la mayoría de sus habitantes vivían fuera o alrededor del pueblo, pues eran granjeros, agricultores, finqueros, cafetaleros. Así estuvo maquinando por muchos días, hasta que se le ocurrió una idea que al principio no lucía muy buena. Se iba a dedicar a reparar los muebles de los ciudadanos de su pueblo. En otras palabras, iba a instalar un pequeño taller de carpintería. Pero para eso necesitaba herramientas y la ferretería más cerca estaba a dos días de camino y . Bueno! se dijo, ¡Manos a la Obra! Ensilló su mula y se fue a comprar clavos, un martillo, un serrucho, pega, cepillo y algunas cositas más. – Dos días de ida y dos de venida- Apenas acababa de regresar cuando un finquero amigo, que se había dado cuenta del motivo de su viaje, le visitó suplicándole que le prestara el martillo, pues lo necesitaba para reparar una cerca. Nuestro amigo de la historia, le dijo que lo iba a ocupar para hacer los primeros trabajitos que ya comenzaban a llegar, pero el finquero insistió tanto, que tuvo que prestarle el martillo. No habían transcurrido ni dos horas, cuando se le presentó otro de sus amigos finqueros, para que le prestara el serrucho con la misma retórica del finquero anterior. Para abreviar un poco, nuestro buen amigo accedió a prestarle el serrucho. Luego llegaron otros amigos y tuvo que prestarles a todos el resto de sus herramientas. Todos habían dicho que el favor era solamente por unas horas o máximo un día. Pasaron las horas y dos días más y las herramientas no regresaban a su dueño, como lo habían prometido. Entonces decidió ir a visitar a cada uno de sus amigos para recuperar sus herramientas. Cada uno le fue diciendo que no se las habían devuelto porque todavía las estaban ocupando y le ofrecieron comprárselas, pagándole el costo de cada una de ellas, mas una pequeña ganancia, mas el viaje de cuatro días y los gastos del viaje. Total que aceptó. Nuevamente se preparó con su mula y emprendió el viaje de cuatro días, pero esta vez se dijo: Voy a comprar tres herramientas de cada una para que no me suceda lo mismo que me pasó con las otras. Y así fue, al regresar al pueblo otros finqueros ya lo estaban esperando y tuvo que venderles todas las herramientas que llevaba, y a un buen precio. Emprendió un tercer viaje, pero esta vez se llevó a tres mulas mas de carga y se propuso comprar una docena de cada herramienta, además compró, picos y palas y alambre de cercar, etc. Cuando regresó al pueblo no le duraron ni dos días, más bien hicieron falta. Entonces realizó un cuarto viaje. Esta vez llevaba 12 mulas y dos peones para que le ayudaran. Lo que compró esta vez fue prácticamente, una pequeña ferretería. Bueno, la historia se repitió una vez y otra vez mas, que al cabo de unos años nuestro amigo era un acaudalado empresario, con 18 empleados y dueño de la ferretería más grande de varias millas a la redonda, inclusive, mas grande que la ferretería que le comenzó a suplir. El mismo hombre sencillo, no había cambiado para nada, al contrario se había vuelto más altruista, donando dinero, para escuelas, la clínica del pueblo y la construcción de un bonito parque al que la alcaldía le quería poner su nombre. Llegó el día de la inauguración y nuestro personaje fue homenajeado, por su corazón altruista, allí estuvo el Alcalde [que ya no era el mismo por supuesto], la banda municipal y todas las personas más importantes de la ciudad. Cuando el alcalde tomó la palabra para comenzar aquel homenaje llamó a nuestro héroe diciéndole: Venga para acá mi gran amigo y hónrenos con su firma en este libro para memoria de las futuras generaciones. Nuestro ferretero muy apenado le dijo al Alcalde en voz alta. ¡Yo no sé leer ni escribir Señor! –El Alcalde sorprendido por esta declaración le preguntó a la muchedumbre: ¿Oyeron ustedes lo mismo que yo? Y la gente a una sola voz contestó: ¡!!! Siiiiiiii ¡!!! ¿Ustedes saben lo que este hombre fuera si supiera leer y escribir? Esta pregunta la hizo tres veces y nadie le contestó. Nuestro amigo el ferretero, le dijo al Alcalde bien emocionado: YO SI SE SENOR ALCALDE, YO SI LO SE, ......El Alcalde le respondió: -A ver, entonces- ¡díganos! El ferretero agarró el micrófono y le dijo al Alcalde y a la muchedumbre: ¡SERIA EL PORTERO DE LA ALCALDIA!

!LA PAZ DE CRISTO!

19 ago 2011

DE REGRESO A CASA

Cuando leo I Timoteo 3:16 y veo que Dios, en la ...persona del Señor Jesús fue recibido arriba en gloria, viene a mi mente una anécdota difícil de pasar por alto y es la siguiente:

Terminaba la Segunda Guerra Mundial, pues Alemania había sido derrotada y los soldados que sobrevivieron venían alegres y victoriosos de regreso a casa en varios barcos acorazados.

En uno de aquellos barcos venía el Presidente de los Estados Unidos acompañando a dichos soldados y celebrando el triunfo. También venía entre ellos un viejo misionero que por muchos años había llevado el evangelio a las partes más paupérrimas de África, lugar en el cual había perdido a sus hijos y a su esposa y de donde regresaba abatido por la nostalgia, la tristeza y la soledad.

Cuando aquellos barcos acorazados anclaron en el Puerto de Nueva York y bajó el Presidente junto con las tropas, la muchedumbre que se contaba por millares, exclamaba con gritos de júbilo celebrando la victoria y el regreso de los soldados a casa.

Los fuegos artificiales iluminaban los cielos, los cañones tronaban incesantemente junto con el estallido de miles de petardos y la banda musical no paraba de tocar himnos de victoria dándoles la bienvenida, a los que regresaban a sus casas.

Aquellos soldados junto con su Presidente fueron recibidos en Nueva York, en la gloria que dan los hombres aquí en la tierra..Era completamente un derroche de alegría y fiesta por toda la ciudad y el resto de la nación. Con champagne, whiskey, cervezas, vino, etc., celebraban el final de aquella pavorosa Segunda Guerra Mundial.

Bajó también, de uno de aquellos barcos, aquel viejito misionero a quien nadie esperaba, a quien nadie conocía, nadie se dio cuenta que existía y pasó completamente desapercibido.

Las lágrimas rodaban sobre sus mejillas y al llegar a aquella casita donde viviría por el resto de sus días, le hizo al Señor el siguiente reclamo: Señor Jesús, toda mi vida te he servido con todas mis fuerzas y mi corazón. Cuando era apenas un joven, a la voz tuya obedecí y me fui para África como misionero de Tu Evangelio, ahora que soy prácticamente un anciano, solo, pobre y sin fuerzas, regreso a casa y no hay nadie esperándome y ni siquiera un “petardito” se disparó para darme la bienvenida.

El Señor le contestó: Hijo mío tu no eres pobre, tu eres más rico de lo que te imaginas, pues eres co-heredero del reino de los cielos y en cuanto a la celebración que ellos hacen y los fuegos artificiales que han disparado, ninguno fue para darte la bienvenida; ¿Y sabes por qué? Porque tú todavía no has llegado a tu Hogar, pero los preparativos ya se están haciendo para recibirte muy pronto, arriba en Gloria. ¡Aleluya!

Cuando Cristo estaba cumpliendo con el plan de salvación aquí en la tierra, todas las miradas del reino celestial estaban puestas en él. Usted se imagina la clase de fiesta que hubo en los cielos cuando el Señor Jesucristo regresó triunfante y victorioso de la muerte a su Patria Celestial?

El Tabernáculo, la parte visible de Dios fue alzado hacia los cielos Hechos 1:9 y visto por toda la Eternidad por los ángeles y por todos los que han vencido. I Tim. 3:16. ¡Gloria al Señor, Aleluya!

¡LA PAZ DE CRISTO!

By Juan F. Roa

18 ago 2011

LA DOBLE PERSONALIDAD: LAS DOS CARAS

Había un pastor con tres hijos. Un domingo se formó un revuelo al terminar la escuela dominical debido a que el hijo más pequeño de siete años estaba fuertemente aferrado a una de las bancas de la iglesia y no quería irse de la misma.
Todos estaban confundidos y no sabían que pasaba con el niño. Su madre no lo pudo sacar de ninguna manera. Un ujier preguntó al niño, “Luisito, ¿por qué no quieres ir a tu casa?”

El niño respondió, “Me gusta la iglesia, y que desde ahora me mudo a ella.” Sus hermanos no entendían tal actitud y llamaron a su padre, quien era el pastor.

Su padre le preguntó el motivo de querer vivir en la iglesia, y el niño delante de todos dijo, “Papá, me quiero quedar aquí todos los días, pues aquí soy más feliz que en casa.” Su papá le volvió a preguntar, “¿Por qué, hijo mío, dices eso?”

El niño, con lágrimas, le dijo que allí él observaba que su papá era amable con todos, que hablaba bien de los demás, que sonreía y no gritaba, que les trataba con mucho amor a él y sus hermanos y sobre todo, que él nunca había visto que allí su papá le pegara a su mamá.

Estas cosas desaparecían al llegar la familia a la casa, y por este motivo él quería vivir siempre en la iglesia.

!LA PAZ DE CRISTO!

JESUCRISTO ES NUESTRO VERDADERO AMIGO:

Una vez fueron "dos amigos" de cacería, y ...para tal fin lo hicieron de noche, pues habían oído rumores de los campesinos, que un venado solía ir a comer por las noches, del plantío de frijoles que "un amigo" había sembrado. Así que se llevaron un rifle con suficientes municiones y una poderosa linterna por si la necesitaban, esperaron a que oscureciera y llegado el momento comenzó la cacería.

Bien agazapados fueron recorriendo el campo cuando de repente observaros dos chispitas, el que llevaba el rifle apunto cuidadosamente y ¡pum! disparó. El amigo y compañero corrió hasta el lugar donde estaba el animal y efectivamente encontró un conejo muerto, lo agarró de las orejas, se lo mostró a su amigo, el que había disparado y le dijo: ¡MATAMOS UN CONEJO!

Prosiguieron con la cacería y un poco más adelante el que llevaba el rifle apunto nuevamente y ¡pum! disparo nuevamente. Su compañero y amigo, como la vez anterior, fue y recogió otro conejo y se lo mostro al que había disparado diciéndole: ¡MIRA, MATAMOS A OTRO CONEJO! Esto lo continuaron haciendo unas seis veces y el amigo que recogía a los conejos muertos siempre le decía al que disparaba: MATAMOS A OTRO CONEJO.

Resulta que llegando casi al final de la huerta de frijoles, vieron en la oscuridad, dos enormes chispas, que los hizo suponer que se trataba del venado que los campesinos hablaban. Sin perder el tiempo, el tipo que llevaba el rifle apunto y “pum” disparó. Esta vez él fue personalmente a ver el animal que supuestamente había matado, ya que "su amigo" por cargar con los conejos muertos, no le era posible hacer lo que hacía anteriormente. Para asegurarse de que era el venado al que había matado, encendió la linterna que llevaba y cuál fue el susto que se llevó cuando se dio cuenta que era UNA VACA a la que le había disparado.

En ese momento, "su amigo" y compañero que cargaba con los conejos llegó y pudo ver que se trataba de una vaca y no del venado que pensaban que era. Esta vez el que cargaba el rifle y había disparado contra la vaca le dijo a su compañero y amigo: ¡MATAMOS A UNA VACA! Su amigo sin perder el tiempo y sin pensarla dos veces le dijo: MATAMOS ES MUCHA GENTE, ¡LA MATASTE!

¿Qué aprendemos de esto? Que los amigos en los momentos más difíciles te dan la espalda, te abandonan y te dejan solo. Lo mismo le pasó a nuestro Señor Jesucristo cuando le apresaron en el Huerto de Getsemaní, todos sus discípulos se dispersaron; Pedro le negó y Juan fue el único que de lejos seguía los acontecimientos.

Jesucristo es nuestro amigo fiel, él siempre está con nosotros, su nombre EMANUEL así lo dice: “DIOS CON NOSOTROS”, nunca nos abandona y aunque seamos infieles el permanece FIEL. Nuestro Señor Jesucristo dijo que “un verdadero amigo es aquel que por , pone su vida por la de nosotros. Juan 15:13. -Y LA PUSO EN LA CRUZ DEL CALVARIO-, El dice que nosotros somos sus amigos PERO si hacemos lo que EL DICE QUE HAGAMOS. Juan 15:14.

¡LA PAZ DE CRISTO!