28 ago. 2011

¿ES NECESARIO CREER EN LA TRINIDAD PARA SER SALVOS?

DECIMA CUARTA PARTE
El Credo de Atanasio del Concilio de Nicea, que fue aprobado por 300 obispos católicos en contra de 18 que se opusieron, fue modificado por los "teólogos" de la iglesia católica romana, alrededor del año 500 D.C., donde incluyeron la perdida de la salvación del alma para todo aquél que rechace el dogma de la trinidad, o mejor dicho, al "Dios trino".

La salvación o condenación del alma, de ninguna manera depende de si Dios es o no es trino; la salvación del alma está en CREERLE a Dios, por medio de lo que dice el EVANGELIO DE CRISTO. El Señor Jesús dice en Marcos 1:15: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y CREED EN EL EVANGELIO”.

Usted no va a encontrar ni un solo pasaje en la Biblia donde se hace un tipo de afirmación tan blasfema y mentirosa como se hace en ese "Credo de Atanasio", es decir, usted no va a encontrar una sola palabra en la Biblia donde se diga que para ser y tener la vida eterna tenga que creer en la Trinidad.

Jesucristo dice: "De cierto, de cierto os digo: El que OYE MI PALABRA, y CREE al que me envió, tiene vida eterna" (Juan 5:24). Si eres buen lector y te gusta analizar lo que lees, podrás notar que las palabras del Señor no se refieren a CREER EN DIOS, sino a CREERLE A DIOS. La vida eterna consiste en conocer al Padre Eterno, y a su Hijo Jesucristo. (Juan17:3). A muchos se les complica el entendimiento de estas palabras, pero el mismo Señor Jesús nos dice en Juan 14:1: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí”.

¿Por qué el Señor Jesucristo, desafiando todos los argumentos judío-mesiánicos y a los que se oponen a su divinidad, dice estas últimas palabras? La respuesta es muy sencilla y no la da la especulación, ni la interpretación personal, pues la Biblia dice literalmente que JESUCRISTO ES DIOS, manifestado en carne. [1 Timoteo 3:16].

Pablo dice que Jesucristo, aunque era del linaje de David y de los patriarcas, según la carne, ES DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS, bendito por los siglos. Amén. [Romanos 9:5]; y Juan, el discípulo amado, nos dice que nosotros estamos en lo correcto, creyendo y adorando AL VERDADERO DIOS Y LA VIDA ETERNA. [1 Juan 5:20].

Si realmente Dios existiera en forma de una , tal como lo expresa el Credo de Atanasio, ¿Por qué entonces, cuando el Señor Jesús, en su naturaleza humana, y mientras conversa [ora] con el Padre Eterno, omite a la tercera persona del orden trinitario? La respuesta la obtenemos de los mismos labios del Señor Jesús, cuando dice que DIOS ES ESPIRITU [Juan 4:24]. En todas las partes de la Biblia, donde aparece la palabra , nos indica que es UNO, y ese UNO es EL ESPIRITU SANTO, pues ¿Quién lo puede ver? ¿Quién lo puede palpar?

Si la Trinidad realmente existiera, Jesucristo lo hubiera dicho de esta manera: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. . [Juan 17:3]. Cuando el Señor Jesucristo dice “el Único Dios Verdadero” se refiere al UNICO QUE ES ESPIRITU, al que lo engendró, en su naturaleza humana, dentro del vientre de María [Mateo 1:18], al cual, él llama “el Padre que mora dentro de mí” [Juan 14:10]. Desde Génesis hasta Apocalipsis se puede comprobar la relación existente entre el Padre Eterno y su Hijo Jesucristo; una relación de DOS y no de TRES, como el Credo de Atanasio declara.

En el Salmo 2:7 y 12 leemos: “Mi hijo eres tú; Yo te engendré ”. La palabra “hoy” esta expresada gramaticalmente en el verbo “ahorista” insinuando “tiempo pasado” de la eternidad y no en el futuro de ella. En otras palabras, no se está refiriendo al hecho que se produjo en el vientre de María [Mateo 1:18], sino a un momento determinado dentro del tiempo pasado, dentro de la eternidad. Prueba de esto es el verso 12 que dice: “Honrad al Hijo”, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Si el tiempo del verbo gramatical “honrad” fuera futuro diría “honraras”, pero está escrito en el en que se escribió dicho Salmo.

Proverbios 30:4 confirma lo que el salmista dice acerca de la existencia del Padre Eterno y de su Hijo Jesucristo: ¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?

Para no hacer más largo el tema, las palabras del Señor sellan el asunto diciendo: "Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese". [Juan 17:5]. Este texto es una prueba de que Jesucristo antes de su encarnación, ya existía antes de que los cielos y la tierra y el ejército celestial fueran creados.

La mención indistinta de la existencia del Padre Eterno y de su Hijo Jesucristo, en las cartas de los escritores del Nuevo Pacto, es latente, como también la omisión de la tercera persona del orden trinitario. Frases como: “Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre [Dios es Espíritu. Juan 4:24], y del Señor Jesucristo”. [Romanos 1:7], también son usadas en 1 Cor. 1:3; 2 Cor. 1:2; Gálatas 1:3; Efesios 1:3; Filip 1:2; Colos 1:2; 1 Tesa 1:1; 2 Tesa 1:2; 1 Tim 1:2; 2 Tim 1:2; Tito 1:4; Filemón 1:3; Hebreos 1:1-2; Santiago 1:1; 1 Pedro 1:3; 2 Pedro 1:2;]. En todas estas frases se omite a la tercera persona de la trinidad, no porque no exista sino simplemente porque ya está incluido en el Padre Eterno [Mateo 1:18], pues, él es EL PADRE DE LOS ESPIRITUS. [Hebreos 12:9].

El Apóstol Juan también escribió muchos textos donde omite a la tercera persona de la trinidad, como por ejemplo: “Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. [1 Juan 2:23].

¿Cómo, entonces, Jesucristo puede ser Hijo y al mismo tiempo EL VERDADERO DIOS Y LA VIDA ETERNA? La respuesta es muy sencilla y la provee la misma palabra de Dios: Porque en él habita CORPORALMENTE que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que ES CRISTO en vosotros, la esperanza de gloria. [Colosenses 1:26-27]. Podría escribir páginas enteras acerca de este tema, pero para el buen entendedor, pocas palabras.

¡La Paz de Cristo!

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