5 sept. 2011

EL CELIBATO SACERDOTAL


 La Iglesia Católica, contrario a lo que dice La Biblia, ...considera el sacerdocio como una vocación o llamada de Dios y persiste en continuar con ella, aunque ellos no son judíos ni mucho menos levitas, aunque en el Nuevo Pacto ya haya sido abolido el ministerio sacerdotal. Además, obligan a sus sacerdotes a permanecer célibes, prohibiéndoles casarse.

Los sacerdotes levitas tenían sus esposas, por lo tanto no hay una explicación bíblica que respalde el “celibato” que está obligado a guardar el que quiera convertirse en “cura”.
Pablo dice que “en los postreros tiempos algunos apostatarían de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse. I Timoteo 4:1-3.

Los defensores del “celibato” aseguran que es falso que la Iglesia prohíba a alguien casarse y prueba de ello es que a través de su existencia han casado a millones de parejas. ¡Claro que esto es Verdad! No se puede negar, pero cuando se habla acerca del celibato sacerdotal, aunque digan que a ellos tampoco se les prohíbe casarse, los Cánones de la Iglesia sí, lo prohíben .

Ellos dicen que al “seminarista”, el hombre que se está preparando para ser cura o sacerdote, antes de ser ordenado, “se le sueltan las riendas” para que pruebe de todo. En otras palabras, se le da libertad para que practique el sexo y todos los placeres de la vida y al final la opción es de él si quiere casarse o permanecer célibe.

Al seminarista, supuestamente lo sacan a pasear y le brindan todas las golosinas y manjares que él se pueda comer, pero al final le dicen: “Si quieres ser sacerdote tienes que renunciar al matrimonio, porque los Cánones de la Iglesia Católica así lo han estipulado, [lo prohíben]. Tú tienes la “libertad de elegir” entre el matrimonio y el “celibato”.
Aunque es una elección libre, al final de cuentas, al que quiere ser cura, obviamente le está prohibido casarse, según los Cánones de la iglesia católica. Nadie lo obliga [?], pero no debe casarse.

La palabra célibe significa una persona soltera, que no se ha casado. De ninguna manera significa “castidad” pues el significado de esta última palabra, es renunciar a todos los placeres sexuales. En cambio una persona célibe puede mantenerse soltera, sin casarse, pero puede seguir practicando el “sexo”. Es lo que sucede con algunos de “los padres” católicos, que sin haberse casado tienen hijos con una o varias mujeres..

La Enciclopedia Católica dice acerca del CELIBATO: “En la Iglesia Romana, los sacerdotes ordenados, son ordinariamente elegidos entre hombres creyentes que viven como célibes y que tienen la voluntad de guardar el celibato "para el Reino de los cielos" [y citan a Mateo 19,12]. Catecismo de la Iglesia Católica n. 1579”.

“En efecto, todos los sacerdotes están obligados a observar una continencia perfecta [esto se llama castidad], y perpetua para el Reino de los cielos, y, por tanto, quedan sujetos a guardar el celibato. (Código de Derecho Canónico c. 277)”.

Si están obligados a obedecer la “ley canónica” y quedan sujetos por la misma ley, entonces, para los que quieren ser sacerdotes les está prohibido por dicha ley casarse. A continuación podemos ver algunos sucesos históricos con relación al celibato:

En el año 1074: El Papa Gregorio VII dijo que toda persona que desea ser ordenada como sacerdote, debe hacer primero un voto de celibato: "Los sacerdotes deben primero escapar de las garras de sus esposas".

En el año 1095: El Papa Urbano II hace vender a las esposas de los sacerdotes como esclavas y sus hijos son abandonados.

En el año 1123 el Papa Calixto II en El Concilio de Letrán I decreta que los matrimonios clericales no son válidos.

En el año 1139 el Papa Inocencio II en El Concilio de Letrán II confirma el decreto del anterior Concilio.

En el Siglo XV se estima que el 50% de los sacerdotes son hombres casados y como tal, aceptados por la gente.

Del año 1545 al 1563, el Concilio de Trento establece que el celibato y la virginidad son superiores al matrimonio.

En julio de 1993, el Papa Juan Pablo II declara que: "El celibato no es esencial para el sacerdocio; no es una ley promulgada por Jesucristo”.

¡LA PAZ DE CRISTO!
 

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